Las razones que impulsan a los impagos por parte de una empresa o persona son muy diversas, pueden ir desde la quiebra, hasta situaciones personales. Lo cierto es que, durante el año 2020, durante y después de la pandemia, muchas empresas sufrieron impactos económicos negativos. Esto hizo que gran parte del sector financiero se viera desestabilizado y la economía se ralentizara. Muchas compañías han tenido que reinvertirse para levantarse económicamente hablando y, actualmente, aún existen muchas intentando hacerlo. Es por eso que los impagos llegan hasta por parte de las personas que menos esperábamos. A continuación, lee un poco más sobre el tema.

¿Qué son los impagos?

Los impagos son cualquier operación comercial que su pago o cobro se haya vencido y que todavía no se haya pagado ni cobrado. Siguiendo la línea de la terminología francesa, son todos aquellos créditos de cobro que fueron devueltos por la ruta bancaria debido a que faltan o faltaron fondos. El recobro de impagos, de manera general al reclamarle los pagos al deudor, es una tarea muy dura que tiene que realizar cualquier empresa. Para muchas personas, tener que ir a otra compañía a cobrar resulta muy vergonzoso a pesar de que está en todo su derecho moral y legal.

Para detectar si tenemos un cliente moroso o podemos tenerlo, podemos apreciar lo siguiente:

  • Si no conseguimos una respuesta clara en los primeros reclamos que le hacemos, indica que los pagos no van por buen camino. Cuando se gestionan impagados, debe haber una persona que sea responsable y que sepa qué cantidad se adeuda y desde hace cuánto tiempo.
  • Si notamos que el cliente posee muchas facturas impagadas, esto indica que no lleva muy bien los pagos con sus acreedores y cuando ya tenga una cantidad considerable, se tendría que ir a una empresa de recobro de deudas.
  • Los populares cheques sin fondos; las empresas obtienen pagos mediante cheques, pero en ocasiones las empresas no los pueden cobrar porque no tienen fondos y los ingresan al archivo de impagos.
  • Si el cliente nos ofrece dividir el pago abonando una parte en facturas y otros en la economía sumergida, existirá una preocupación muy relevante debido a que los pagos en B no aparecen en ningún lado y estos pueden terminar en impagos.

Muchas empresas han sufrido impagos muy significativos este 2021

Un 40% de las compañías han detectado un daño en los niveles de solvencia de sus clientes debido al impacto que ha ocasionado la pandemia, como ya lo veníamos conversando anteriormente. Un total aproximado del 17% de las empresas españolas han sufrido impagos durante el 2021. Esto, a pesar de las inyecciones de liquidez y los estímulos fiscales que ha recibido el tejido empresarial para compensar los efectos económicos del COVID-19. De hecho, el deterioro en la solvencia de algunos clientes detectado por un grupo de empresas, ha provocado un empeoramiento del riesgo de crédito asociado a su cartera.

A partir del mes de mayo del 2020 se adoptaron algunas medidas extraordinarias para dotar de liquidez adicional a cierto tejido productivo que está obligado a disminuir de manera drástica sus estándares de facturación. El daño actual de los niveles de solvencia viene dado por diversas causas combinadas. Por un lado, las empresas hicieron uso de las facilidades de liquidez y tienen más deudas que antes de la pandemia, lo que ha aumentado sus costes financieros. Por otro lado, muchas aún están lejos de recuperar sus niveles de facturación previos a la pandemia.

Finalmente, también existe un incremento de los costes operativos provenientes de las materias primas, la energía o el desajuste logístico de las cadenas de suministro que no están en la capacidad de trasladar los márgenes. Todos estos condicionantes ejercen presión en los niveles de solvencia y liquidez. Incluso, un 38% del tejido empresarial prevé que el nivel de impagos de sus clientes crezca en los meses siguientes.

Aunque no se espera que las empresas españolas alcancen nuevamente sus niveles de facturación previos a la pandemia antes del 2022, tres de cada cuatro empresas, un 75% aproximadamente, espera mejorar sus cifras respecto a lo que fue el 2020.

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Hábitos para evitar la morosidad

Cautela para no forzar las ventas

Si en tu empresa se aplica el pensamiento ‘vender, cueste lo que cueste’, entonces no te sorprendas que en el futuro tu gestión se vea afectada por morosos. Los impagos mantienen una relación proporcional con la presión u obligación por vender. Antes de lanzar a su fuerza de ventas a conseguir clientes, estudia si estos clientes son solventes.

No confíes en las apariencias

Es un error pensar que una empresa por ser grande y por ser reconocida no puede convertirse en un cliente que no cumpla con sus pagos. Si de verdad esperas disminuir los niveles de morosidad en tu compañía, entonces estudia bien a los clientes y no te fíes de cualquiera.

Ejecuta una política de crédito

La mejor manera de no hacer distinción por apariencias es establecer una idónea política de crédito. En otras palabras, crear una metodología clara, efectiva y comprensible para que todos los empleados de la empresa la puedan ejecutar sin objeción.

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Has un seguimiento del cliente, haciendo hincapié en las nuevas compañías

En todo lo referente a los productos de inversión financiera siempre existe alguna advertencia: rentabilidades pasadas, no aseguran las futuras. Algo similar debería ir marcado en todos los contratos mercantiles. Debido a que la solvencia pasada de un cliente no promete que continúe siendo buen pagador en el futuro. Los problemas económicos provenientes de la crisis están sometiendo a muchas empresas a fuertes presiones de caja que crean impagos. Por esta razón, es conveniente realizar un seguimiento.

Como ya lo mencionamos, muchas empresas aún en la actualidad no se han podido recuperar de los problemas financieros que dejó la pandemia. Pero se pueden tomar algunas medidas especiales para tratar de evitar los impagos a como dé lugar.