Sin lugar a duda, hemos visto como la pandemia, y los meses posteriores a ella, han tenido un impacto muy negativo en el tejido empresarial del país. Sin entrar en detalles sobre cuáles han sido los sectores más afectados, la falta de actividad ha repercutido drásticamente en los plazos de pago de las facturas, así como también ha propiciado un aumento de la tasa de morosidad. Por ello, se recomienda a las empresas que busquen el apoyo de las agencias de recobro con el fin de reducir la morosidad y realizar la pertinente reclamación de impagos.

Tasa de morosidad en aumento y plazos de pago extremos

La tasa de morosidad se ha situado en el 4.6% durante el primer semestre de 2022 y no se espera que esta se estabilice hasta bien entrado el 2023. Por ello, las empresas cada vez están más ahogadas y deben recurrir, las que pueden, a cualquier tipo de financiación con el fin de sanear sus cuentas. De hecho, según estudios publicados, un 65% de las empresas reconocen haber sido víctimas de impagos, así como también 2 de 3 demuestra una preocupación creciente por las facturas que tienen pendientes de abonar.

Además de la tasa de morosidad, las empresas también se han visto muy afectadas por los plazos de pago que, cada vez, se extienden más en el tiempo. Si bien es cierto que hay una ley que los regula, son pocas las empresas que se ciñen a ellos. Este retraso en los pagos hace casi imposible regular el líquido de los negocios, así como tomar decisiones contables de vital importancia en cualquier empresa.

Reclamación de impagos: empresas y procedimientos

Pese a que la reclamación de impagos es una actividad legal y regulada en nuestro país, son pocas las empresas que hacen uso de los servicios prestados por las empresas de gestión de impagos.

De hecho, se estima que solo el 11% de los negocios con facturas impagadas las reclaman, por desconocimiento de los procedimientos o de los servicios de las empresas de recobro.  Las empresas de recobro son la alternativa a las facturas impagadas, pues la mayoría de ellas tienen unas elevadas tasas de recuperación de impagados. Por ello, desde varias organizaciones empresariales, se anima a las empresas a hacer uso de sus servicios.

¿Por qué contratar una empresa de recobro?

Los procedimientos de estas empresas de gestión de impagados están regulados por ley, pues es necesario que se siga el código de buenas prácticas mediante las que se puedan respetar los derechos de los clientes a la vez que conseguir el cobro de las facturas. Este es uno de los principales motivos por los que no es adecuado que sean las propias organizaciones las que reclaman estos pagos: se pueden vulnerar derechos y, por ende, que la reclamación acabe en vía muerta.

La reclamación de pago por escrita es el primer paso para reclamar la deuda, pero esta debe estar bien redactada y, a ser posible, por un abogado, ya que en caso de tener que ir a juicio, esta servirá como prueba. Y, si se debe llevar a juicio la deuda, esta debe estar bien justificada y probada, además de ir acompañada de una serie de informes. Realizar toda esta documentación requiere destinarte tiempo y dinero, algo que muchas empresas no pueden permitirse. Por este motivo, contar con la ayuda de una empresa de recobro es altamente recomendable.

Además, y a diferencia de lo que pueda parecer, la mayoría de las empresas de recobro no cobran nada por sus servicios hasta que estas han conseguido el pago de la factura. Así, las empresas usuarias no deben cargar su contabilidad con gastos extras.

Recobrarte: gestión de impagados y asesoramiento

De entre todas las empresas de recobro que hay en el país, Recobrarte es una de las más recomendadas. No solamente, ofrece asesoramiento constante a sus clientes, sino que también disponen de un gran equipo legal. Con ellos, las empresas podrán dejar las deudas a su cargo y olvidarse de su gestión.

Asesoramiento y gestión de la documentación

Desde Recobrarte, lo primero que se hace es analizar la documentación que aportan los clientes y ver si esta cumple con los mínimos exigidos para realizar la reclamación de impagos. Así, sus clientes se ahorran mucho tiempo y dinero en el caso de que esta no sea reclamable. Además, también les ofrecen asesoramiento posteriormente con el fin de subsanar los errores en futura documentación; de este modo, de volver a ocurrir un impago, sí sería legalmente reclamable.

Las relaciones comerciales pueden verse muy dañadas cuando hay una deuda y esta se reclama; sin embargo, desde Recobrarte siguen todos los procedimientos establecidos por ley sin usar ningún tipo de coacción. De este modo, las deudas suelen abonarse más rápidamente y las relaciones entre socios salen menos perjudicadas.

Facilidad en el pago de servicios

En cuanto al pago de los servicios, Recobrarte es una empresa que no cobra por sus servicios, sino que pacta la forma de pago con sus clientes y estos no deben abonar nada hasta que sus facturas hayan sido abonadas. Así, el coste de estas reclamaciones puede satisfacerse directamente del dinero recuperado, en vez de añadir más facturas a unas cuentas ya muy cargadas.

El desconocimiento de las empresas de recobro y la manera en la que funcionan hace que pocos negocios reclamen sus impagos, lo que los lleva a necesitar financiación extra que, en ningún caso, sale barata. Además, también hay otros negocios que se ven abocados al cierre por esta falta de líquido. Por ello, desde Credit Bank se anima a las empresas a hacer uso de los servicios de estas empresas con el fin de reducir la morosidad y sanear sus cuentas.