Los plazos de pago de las transacciones comerciales entre empresas, y empresas y Administración son cada vez más largos, lo que comporta que muchos negocios necesiten acudir a financiación extra para poder disponer de la liquidez necesaria para continuar con su actividad económica. Pese a que la Ley de Morosidad establece claramente los plazos máximos de pago, cada vez son más las empresas que recurren a las técnicas de “cash management” con la finalidad de alargar el plazo para realizar sus pagos. En estos casos, recurrir a los servicios de las agencias de recobro es esencial para poder recuperar las facturas impagadas a tiempo y poder continuar con la actividad empresarial.

¿Qué es el “cash management” y cómo afecta a las empresas?

El “cash management” es un conjunto de técnicas que las organizaciones usan para alargar los plazos de pago de las facturas a sus proveedores. Estas técnicas permiten a quien las aplica disponer de su líquido durante mucho más tiempo, mientras que reducen considerablemente los recursos económicos de los proveedores que las sufren.

La aplicación de estas técnicas suele poder identificarse en el apartado de “Formas de Pago” en los contratos mercantiles que se establecen entre partes: suelen ser condiciones poco específicas dejando un gran margen para su interpretación. Por ello, contar con especialistas que sepan identificarlas es esencial si se quiere prevenir este alargamiento en los plazos de cobro.

Técnica de “cash management” más recurrentes

Hay una gran cantidad de técnicas que se pueden aplicar a la hora de alargar los plazos de pago de las operaciones comerciales. Sin embargo, algunas son mucho más corrientes que otras.

Día de pago a fin de mes

Establecer un día de pago concreto a fin de mes es una de estas técnicas, pues la factura nunca se paga a su vencimiento, sino que es el cliente el que decide el día en el que esta se hará efectiva.

Contabilizar la factura a final de mes

Otra práctica de lo más extendida es la contabilización de la factura a fin de mes, lo que implica que el plazo de pago empieza desde este momento y no en el de la fecha de emisión de la factura.

Fechas de pago mensuales a día 31

Con esta técnica, los clientes pueden alargar dos meses el pago de las facturas, pues los meses en los que no hay este día quedan fuera del cómputo. Así, una factura emitida en junio no se cobraría hasta el día 31 de julio.

Devoluciones de facturas y detalles específicos

Devolver las facturas a los proveedores por errores mínimos es otra de las maneras en la que se alarga el plazo, pues este empieza a computarse desde que se recibe de nuevo la factura. 

Además, muchos de estos errores no son contables, sino que se relacionan con la petición expresa de los clientes de añadir información específica y difícil de encontrar en las facturas. Algunos ejemplos de estos detalles pueden ser la identificación del sello de validación o bien un identificador de operación (que en muchos casos no se ha aportado).

En la mayoría de las ocasiones, estas técnicas acaban en el impago de ciertas facturas, lo que hace necesario que las empresas deban buscar otras fuentes de ingresos para paliar sus efectos. De hecho, se estima que, durante el 2022, el 10 % de las empresas deberán recurrir a fuentes de financiación externas a la organización para suplir las facturas impagadas. Del mismo modo, se estima que un 5 % de las empresas deberá cerrar por falta de líquido debido a facturas impagadas.

Asesoramiento de las empresas de recobro

Las empresas de recobro son expertas en este tipo de técnicas y, dada la tendencia al alza de ellas, resulta casi imprescindible acudir a ellas ante de firmar cualquier contrato mercantil. De este modo, sus clientes disponen de especialistas que les informarán de la existencia de dichas técnicas, así como de las opciones que estos pueden ofrecer a sus socios para llegar a un acuerdo en el pago que beneficie a ambas partes.

Sin embargo, cuando esto no es posible y se llega al impago, estas empresas de recuperación de facturas conocen bien los procedimientos para su reclamación. De este modo, sus expertos legales ofrecerán asesoramiento sobre los mejores procesos a iniciar. Del mismo modo, asesorarán sobre la documentación que se debe reunir para que dichas reclamaciones puedan llevarse a cabo con resultados favorables.

Recobrarte: asesoramiento, legalidad y flexibilidad

Entre la gran cantidad de empresas de impagos registradas en España, Recobrarte es una de las que sobresale por sus políticas de gestión de expedientes.

Recobrarte nunca usa coacciones para recuperar facturas impagadas, sino que sigue estrictamente el Código de Buenas Prácticas. Respetar los derechos, tanto de los acreedores como de los deudores, es primordial en todas sus acciones. Además, todas las acciones que esta empresa lleva a cabo se enmarcan en la normativa establecida en la ya mencionada Ley de Morosidad.

Así mismo, los asesores legales de Recobrarte analizan cada una de las situaciones para comprobar que la deuda esté debidamente documentada y que, por ende, pueda ser reclamable. De lo contrario, las resoluciones nunca serán favorables y las empresas acabarán destinando recursos económicos a unas acciones que no les aportarán beneficio alguno.

Pese a que aún son pocas las organizaciones con facturas impagadas que recurren a las empresas de recobro, la tendencia al alza de aplicar técnicas de alargamiento en los plazos de pago hace que estas vayan ganando más popularidad. De hecho, desde varias organizaciones empresariales ya se está animando a los negocios con impagos a asesorarse los servicios de estas empresas para evaluar la necesidad de contar con sus servicios.