La compra de deuda es una opción para que el cliente consolide cada una de las deudas en una sola entidad. Permite mantener un monto fijo de pago mensual ajustado a una tasa y cobro de comisiones iguales en cada cuota.
Además, al tener que realizar un solo pago mensual, puede programar los pagos para que no se le pase al día que tenga que cumplir con la deuda.
Ya sea por falta de liquidez, por una mala decisión por ejemplo, cualquier persona o empresa puede contraer una deuda que tenga dificultades en pagar. Si no se llega a un acuerdo, puede incluso llegar a formar parte de un archivo de morosos hasta que esta situación se resuelve: pagándola o solicitando una revisión o recurso porque el afectado considera que es injusta.
En este proceso, la empresa que no ha recibido el pago puede tomar la decisión de vender la deuda o una tercera entidad, que a partir de ese momento será la que se encargará del cobro. Esta práctica es completamente legar, es más hay empresas especializadas en invertir en deudas que luego cobrarán por su cuenta.

¿Cómo vender una deuda a terceros?

Ciertas empresas tratan de solucionar sus problemas económicos haciendo uso de la venta de deuda. Esto ayudará a las empresas a subsistir en el mercado y a no tener que recurrir al cierre u otro tipo de medidas extraordinarias.
Para poder vender deuda las empresas realizan el siguiente procedimiento: Se decide la cantidad de deuda que se quiere vender y se publica en la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Aquí empresas de todo el mundo tiene la opción de comprar esta deuda. Cuando se reciben la solicitud por parte de otras empresas se negocian las condiciones de esa compra.
En el momento que se llega al acuerdo la empresa compradora será la dueña de la parte proporcional de la empresa con respecto a la deuda comprada. Hasta que la empresa vendedora no devuelva el dinero a la empresa compradora serán dueños de la parte proporcional de la empresa. Y en el caso de que no se devuelva la parte proporcional a la empresa compradora serán permanentemente los dueños de dicha proporción.

¿Se puede vender una deuda judicializada?

Es posible vender una deuda judicializada siempre y cuando ambas empresas sean capaces de llegar a un acuerdo. Para efectuar la venta de esta venta, no solo deben estar de acuerdo el deudor y el comprador, también el acreedor.
De esta forma se podrá poner fin al juicio, la empresa acreedora recuperará su dinero y la empresa deudora contará con un nuevo acreedor con el que podrá negociar su situación y así poder devolver dinero en cuotas más favorecedoras.

¿Por qué se compra y se vende una deuda?

Estos son los principales motivos para vender una deuda:

• Porque para las empresas es la manera más rápida de recuperar liquidez, aunque se recupere una cantidad muy diferente del total que se les adeuda, que en ocasiones no llega ni al 10%

• Porque gestionar un expediente de facturas impagadas conlleva muchas horas de trabajo y sus consecuentes gastos.

• Porque la gestión del cobro a un moroso requiere estar pendiente de ella a cada momento y un asesoramiento legal a cerca de las acciones a realizar, que generará aún más gastos a las empresas.

Estos son los motivos principales para comprar una deuda:

• Las empresas que compran deuda son especialistas en leyes y particularmente en gestión de cobros. Conocen perfectamente la legislación y los posibles recovecos legales.

• La deuda que compra, a un precio muy inferior que el importe adeudado, cuando se cobra obtiene un gran beneficio.

• Es un tipo de negocio que resulta próspero en momentos en que la economía está activa y en crecimiento.

¿Qué ventajas tiene la empresa si vende su deuda?

Que una empresa tenga deudas significa que no cuenta con liquidez suficiente para gestionar la empresa de forma positiva. No obstante uno de los métodos de los que puede hacer uso para mejorar la situación es vender su deuda. Esto les permitirá poder gestionar mejor el capital con el que cuenta la empresa. Si la deuda queda saldada la situación económica de la empresa le permitirá invertir el dinero en nuevos proyectos así como mantener el mismo número de empleados.

Por otro lado, al haber un nuevo dueño de la deuda se puede evitar la vía judicial. Hay empresas que permiten pagar la deuda a plazos adaptados a las posibilidades de la empresa vendedora.